Después de sus conciertos históricos en Barranquilla el 20 y 21 de febrero, Shakira, la famosa cantante colombiana, se maquilló y se disfrazó para salir a las calles de su ciudad natal y disfrutar de la Guacherna del Carnaval de Barranquilla junto a sus hijos.

En Instagram, expresó su orgullo por enseñarles a sus hijos sobre su cultura, escribiendo: “Orgullosa de enseñarles a mis hijos sobre mi cultura y la alegría de mi gente. Viva la Guacherna en Carnaval”.

El influencer Samuel Beleño aparentemente pagó un millón de pesos por la hoja de almendro que Shakira pisó al tomarse una foto en el barrio Boston, lo que generó gran revuelo.

La foto, en la que Shakira aparece sentada sobre el muro de una casa, también parece haber influido en la venta rápida de la propiedad. Shakira comentó sobre el famoso “bordillo”: “¡Ay, Dios! No saben cómo me gustó”, lo que incrementó el valor simbólico de la casa.

Un familiar de la propietaria de la casa, ubicada en el barrio Boston, aseguró que la venta de la propiedad ahora tiene más valor tras la visita de Shakira, y destacó la importancia de que la cantante esté relacionada con ese lugar. Noemí Herrera, la dueña de la casa, bromeó invitando nuevamente a Shakira para que la conozca sin disfrazarse.

A raíz de esta venta, surgió el rumor de que la propiedad había aumentado su valor un 1.566%, pasando de 300 millones a 5.000 millones de pesos. Sin embargo, la inmobiliaria encargada de la venta confirmó que el precio real de la casa fue de 339 millones de pesos. Esta transacción, realizada poco después de la visita de Shakira, demuestra el impacto que la cantante tiene en su ciudad natal y en su gira mundial Las mujeres ya no lloran, de la que tomó un descanso para participar de incógnito en la Guacherna.